En esta sección, podrás encontrar respuesta a las preguntas más frecuentes relacionadas con psicología, la terapia psicológica y los conflictos o trastornos psicológicos más habituales, que te ayudarán a aclarar tus dudas.

1. ¿Puede un psicólogo recetar medicamentos?

Un psicólogo clínico es un profesional de la salud mental que ha sido formado en la comprensión y el estudio de los distintos procesos mentales y trastornos que subyacen a la naturaleza del ser humano, utilizando tanto para su diagnóstico como para su tratamiento principalmente test y técnicas psicológicas.

Como se observa en la anterior definición, a diferencia del psiquiatra, un psicólogo no está en posesión de un título médico que le acredite para poder administrar fármacos, aunque en la actualidad hay una nueva corriente en Estados Unidos y en Canadá que están estudiando esta posibilidad.

2. ¿Es lo mismo un psicólogo que un psiquiatra?

No, no son lo mismo.

Un psicólogo es un estudioso del comportamiento en términos generales, incluyendo tanto los aspectos normales como anormales de la conducta.

La formación como psicólogo, por lo general, corresponde a la de una carrera universitaria que dura entre 10 a 12 semestres y que entrega el grado de licenciado en Psicología. El psicólogo no está limitado a trabajar con personas con problemas psicológicos en el área clínica, sino que puede trabajar en todo lugar donde se necesite entender el porqué del actuar de las personas, como por ejemplo en el área laboral o educacional.

El psiquiatra, en cambio, es un médico que tiene como estudio de especialización la psiquiatría. El ámbito de acción de los psiquiatras es, claramente, el de la atención clínica, especialmente el de pacientes muy perturbados. Además, como son médicos, pueden recetar medicamentos, acción que no puede realizar un psicólogo.

3. ¿Cuándo acudir al psicólogo?

Puedes consultarnos siempre que necesites:

  • Un asesoramiento puntual sobre un área concreta: cómo poner límites a tu hijo, como aprovechar el tiempo en periodo de exámenes, como hablar en público, como comunicarte mejor con tu familia y tu pareja, como abordar un cambio laboral...
  • Intervenciones sobre una dificultad determinada: problemas de conducta de tu hijo en el aula fobia a las alturas, estrés laboral, superación de ruptura de pareja, un problema de anorgasmia o eyaculación precoz…
  • Intervenciones sobre problemáticas más difusas: falta de autoestima o sensaciones de inseguridad o sentirse vacío o no sentirse realizado...
  • Tratamiento de otros trastornos: un problema de sueño cronificado que repercute en diversas áreas, una depresión, síntomas de ansiedad, o una agorafobia con ataques de pánico...

4. ¿Cuáles son los síntomas que indicarían si se necesita ayuda psicológica?

Podemos valorar ciertos síntomas que ayudan a reconocer si se tiene o no un conflicto o trastorno psicológico, teniendo en cuenta siempre que el diagnóstico de dicho trastorno o conflicto, debe ser realizado por un psicólogo clínico.

Podemos clasificar estos síntomas en las siguientes categorías:

  • Trastornos somáticos. La aparición de estos trastornos puede ser de manera brusca o pueden aparecer en ciertos periodos críticos.
    1. Síntomas cardiovasculares: taquicardias con palpitaciones, variaciones bruscas de la tensión arterial (siendo estos los síntomas más frecuentes).
    2. Síntomas respiratorios: sensación de falta de aire o de ahogo, dolor pectoral, mareos (también muy frecuentes).
    3. Síntomas gastrointestinales: vómitos, sequedad bucal, hambre desmesurada y problemas hipogástricos.
    4. Síntomas genitourinarios: impotencia transitoria, trastornos menstruales.
  • Trastornos psíquicos. Dentro de los más destacados encontramos la sensación de temores injustificados, las preocupaciones sin sentido y la falta de habilidades, etc.
  • Trastornos conductuales. Este tipo de trastorno va acompañado de los trastornos psíquicos, anteriormente comentados, y entre los síntomas más claros se encuentran: la inquietud motora (como el síndrome de piernas nerviosas), la irritabilidad, las perturbaciones del sueño y los trastornos de alimentación, tanto en su exceso como, en su defecto, etc.

5. El ‘síndrome postvacacional’, ¿existe, o es una invención?.

Se podría decir que eso es una pregunta con dos posibles respuestas, pues podríamos decir que es NO (en parte), y SÍ (en parte):

NO existe como tal patología en los manuales de trastornos al uso, por lo menos hasta el momento, aunque se emplee el término "síndrome".

Por definición, "Síndrome" es un conjunto de síntomas y signos que se presentan a la vez en la misma persona (como ocurre en un cuadro gripal: malestar general, dolor de cabeza, quizás náuseas, fiebre, etc).

Ante cualquier cambio reaccionamos con respuestas de estrés, que pueden ser más o menos notorias según cada persona y situación. Tanto el comienzo como el final de las vacaciones suponen unos cambios a los que nuestro organismo y nuestra mente se tienen que adaptar. Estamos preparados de sobra para ese proceso; pero los efectos pueden ser mayores en algunas personas especialmente sensibles como niños o personas mayores. Los niños pequeños, por ejemplo, están especialmente irritables esos días antes y después de las vacaciones, quizás duerman peor, coman mal..., síntomas típicos del estrés.

6. ¿Cuáles son las funciones de un psicólogo clínico?

El psicólogo clínico es aquel profesional acreditado en la salud mental que investiga todos aquellos factores, como el diagnóstico clínico, la evaluación, pronóstico y ayuda terapéutica, para aquellos individuos con sufrimiento y malestar psicológico, así mismo, para el tratamiento de los trastornos mentales.

Dentro de las funciones del psicólogo clínico encontramos:

  1. La evaluación y diagnóstico psicológico del sujeto: que consiste en la recopilación de información del funcionamiento psicológico (conductual, cognitivo, emocional y social), a través de la entrevista clínica, test e informes anteriores, si los hubiera, con el fin de establecer un diagnóstico.
  2. Prevención de posibles trastornos psicológicos, mediante una intervención temprana.
  3. Intervención, tratamiento y rehabilitación: que supone aliviar y/o resolver los trastornos psicológicos, mediante la utilización de diversas técnicas como la modificación de conducta, la terapia sistémica, la psicoanalítica, la cognitivo-conductual y el consejo y asesoramiento psicológico.
  4. Pronóstico y seguimiento
  5. Investigación: que supone el hecho de plantear interrogantes relevantes sobre los procesos psicológicos y tratar de darles respuesta haciendo uso de diseños y procedimiento científicos adecuados.

7. ¿Qué medicamentos puede recetar un psicólogo?

En otros países como EE.UU. los psicólogos que consiguen la cualificación farmacológica necesaria están autorizados para hacerlo; pero en España la formación que recibe actualmente un licenciado en psicología no les habilita para prescribir tratamientos psicofarmacológicos.
Si usted necesitara medicación se la tendría que recetar el médico correspondiente (que puede ser el de familia, el psiquiatra, el neurólogo,...), llevándose a cabo una actuación conjunta entre ambos profesionales.

8. ¿Cuánto tiempo puede durar una terapia?

La duración de las terapias depende de muchos factores personales, emocionales, psicológicos, sociales, etc. , por lo que es muy difícil de determinar a priori cual va a ser la duración exacta de la misma. Pero lo normal es que se empiecen a ver progresos a las 12 sesiones (tres meses a una sesión semanal)

9. ¿Con qué frecuencia debo ir a cada sesión de una terapia clínica?

Como toda terapia o tratamiento, para que esta tenga efectos y se vean progresos el mínimo es al menos una sesión por semana. Aunque habrá algunos casos en los que sea necesaria una frecuencia mayor (de dos a tres sesiones semanales). También, en determinadas ocasiones en las que se de una mera consulta o de apoyo puede ser suficiente una sesión cada 15 días o cada mes, pero esta frecuencia puede dificultar la consecución de efectos terapéuticos.